Tu negocio es tu proyecto de vida, tu mayor inversión y tu fuente de ingresos. El Seguro Negocio Protegido es la herramienta esencial que garantiza que años de esfuerzo no se pierdan por un imprevisto. Te protege de los daños físicos (incendio, robo) y, lo más importante, del riesgo de tener que cerrar por falta de efectivo mientras te recuperas.
El riesgo más grande no es el robo, es la interrupción de ingresos. Este seguro te protege de las peores consecuencias de un siniestro:
Pérdida de Ingresos: Si tienes que cerrar por un incendio o un daño, el seguro te paga las ganancias que dejas de percibir.
Gastos Fijos Cubiertos: Cubre los gastos que no se detienen (salarios, renta, luz, agua), permitiéndote recuperarte sin endeudarte.
Responsabilidad con Terceros: Te protege de demandas o daños accidentales a clientes o vecinos (Responsabilidad Civil).
Cubre la pérdida de ingresos y los gastos fijos (salarios, renta) mientras tu negocio está inoperable tras un siniestro.
Ampara tu local, tu maquinaria, tu mobiliario y tu inventario o mercancía ante incendios, explosiones y fenómenos naturales.
Te protege ante el robo de mercancía, equipo electrónico y hasta el robo de dinero (nóminas, efectivo en caja o en tránsito).